
Enhorabuena por elegir la Ergo One. Si estás leyendo esta guía, lo más probable es que ya hayas recibido tu silla y estés listo para ajustarla a tu cuerpo y a tu postura de trabajo.
Un ajuste correcto ayuda a que la silla sostenga tu postura, reduzca la presión innecesaria y siga siendo cómoda durante toda la jornada. En esta guía te explicaremos cada ajuste paso a paso—desde el reposacabezas y el soporte lumbar hasta el asiento, los reposabrazos y el mecanismo de reclinación.
Índice
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1. Ajustar el reposacabezas
El reposacabezas de la Ergo One se puede ajustar en dos dimensiones:
- altura — hacia arriba y hacia abajo
- ángulo — inclinación hacia delante y hacia atrás
Ajustar la altura
- Colócate detrás de la silla.
- Sujeta el reposacabezas con firmeza con ambas manos.
- Tira de él hacia arriba o empújalo hacia abajo.
- Detente cuando el reposacabezas alcance la altura deseada.
Ajustar el ángulo
- Sujeta el reposacabezas por ambos lados.
- Gíralo hacia delante o hacia atrás.
- Ajusta el ángulo para que el reposacabezas acompañe la posición natural de tu cabeza y la parte superior del cuello.
Encontrar la posición correcta
El reposacabezas debe sostener cómodamente la base del cráneo y la parte superior del cuello. No debe empujar la cabeza hacia delante.
Mantén la cabeza equilibrada de forma natural sobre los hombros y ajusta la altura y el ángulo hasta que notes apoyo sin presión.
2. Ajustar la altura del respaldo
El respaldo de la Ergo One ofrece 13 posiciones de altura, lo que te permite situar el soporte lumbar a la altura adecuada para tu cuerpo.
Subir el respaldo
- Colócate detrás de la silla.
- Sujeta con firmeza ambos lados del respaldo.
- Tira ligeramente del respaldo hacia arriba.
- Detente cuando alcance la altura deseada.
Oirás varios clics a medida que el respaldo se desplaza. Cada clic corresponde a una posición de bloqueo.
Bajar el respaldo
- Sube el respaldo del todo hasta su posición más alta.
- El mecanismo de ajuste se liberará.
- Desliza el respaldo hacia abajo hasta su posición más baja.
- Vuelve a subirlo hasta alcanzar la altura que prefieras.
Encontrar la posición correcta del soporte lumbar
El soporte lumbar se desplaza junto con el respaldo. Ajusta el respaldo de modo que su parte más prominente acompañe la curva natural hacia dentro de la zona lumbar—aproximadamente a la altura de la cintura.
El soporte lumbar debe:
- mantener la curva natural de tu zona lumbar
- ofrecer un apoyo perceptible pero cómodo
- no presionar contra la pelvis
- no quedar demasiado alto en el centro de la espalda
Siéntate completamente apoyado en el respaldo mientras pruebas distintas posiciones. El ajuste correcto debe sostener tu zona lumbar sin crear un punto de presión concentrado.
3. Ajustar el asiento
Un ajuste correcto del asiento es esencial para lograr una postura de trabajo cómoda. El asiento de la Ergo One se puede ajustar de dos maneras:
- altura
- profundidad
Ajustar la altura del asiento
La palanca de ajuste de altura se encuentra debajo del asiento, en el lado derecho.
Importante: gira la palanca—no la empujes hacia abajo.
Subir el asiento
- Siéntate en la silla y localiza la palanca en tu lado derecho.
- Gira la palanca.
- Retira parte del peso del cuerpo del asiento.
- Deja que el pistón de gas eleve el asiento.
- Suelta la palanca a la altura deseada.
Bajar el asiento
- Permanece sentado, con tu peso sobre la silla.
- Gira la misma palanca.
- Deja que el asiento descienda bajo el peso de tu cuerpo.
- Suelta la palanca a la altura deseada.
Encontrar la altura correcta del asiento
Ajusta el asiento de modo que:
- los pies queden apoyados de forma plana en el suelo
- las rodillas queden flexionadas a unos 90 grados
- los muslos queden más o menos paralelos al suelo
- las caderas queden a la misma altura que las rodillas o ligeramente por encima
- los hombros permanezcan relajados al trabajar en el escritorio
Los antebrazos deben reposar cómodamente sobre el escritorio o los reposabrazos sin que tengas que levantar los hombros.
Si el escritorio requiere una posición más alta de la silla y los pies dejan de llegar cómodamente al suelo, utiliza un reposapiés ergonómico independiente. No bajes la silla si al hacerlo te ves obligado a levantar los hombros o las muñecas mientras trabajas.
Ajustar la profundidad del asiento
La palanca de profundidad del asiento se encuentra debajo del asiento, en el lado izquierdo.
- Permanece sentado y localiza la palanca en tu lado izquierdo.
- Tira de la palanca hacia arriba.
- Sin soltarla, desliza el asiento hacia delante o hacia atrás.
- Suelta la palanca para bloquear el asiento en su posición.
Encontrar la profundidad correcta del asiento
Siéntate con la espalda completamente apoyada en el respaldo. Ajusta el asiento de modo que quede un espacio de aproximadamente 3–5 cm, es decir, unos dos o tres dedos, entre el borde delantero del asiento y la parte posterior de las rodillas.
El asiento debe sostener la mayor parte de los muslos sin presionar la zona situada detrás de las rodillas.
- Desplaza el asiento hacia atrás si el borde presiona contra las piernas o limita el movimiento.
- Desplázalo hacia delante si queda sin apoyo una parte demasiado grande de los muslos.
- Asegúrate de mantener el contacto completo con el respaldo sin que se produzca presión detrás de las rodillas.
4. Usar el mecanismo de reclinación sincronizada
La Ergo One incorpora un mecanismo de reclinación sincronizada. Cuando te inclinas hacia atrás, el respaldo y el asiento se mueven de forma coordinada, pero con ángulos distintos. El respaldo se reclina más que el asiento, lo que mantiene el cuerpo apoyado y conserva un ángulo cómodo entre el torso y los muslos.
El mecanismo puede permanecer desbloqueado, de modo que la silla acompañe tus movimientos, o bloquearse en distintos ángulos para trabajar, hablar o relajarte.
No existe una única postura perfecta para todo el día. Cambiar de postura con regularidad es uno de los principios más importantes de una sentada ergonómica. Ni siquiera una posición bien ajustada debería mantenerse de forma continua.
Desbloquear el respaldo
La palanca de control de reclinación se encuentra debajo del asiento, en el lado derecho.
- Siéntate con la espalda apoyada en el respaldo.
- Alcanza la palanca situada a tu derecha.
- Tira de ella hacia fuera, alejándola de la silla.
- Inclínate hacia atrás para activar el movimiento de reclinación.
Con la palanca hacia fuera, el mecanismo permanece desbloqueado, lo que te permite balancearte suavemente y cambiar de postura de forma natural mientras estás sentado.
Bloquear el respaldo
- Inclínate hacia atrás hasta alcanzar la posición deseada.
- Empuja la palanca hacia dentro, hacia la silla.
- Desplaza suavemente tu peso hasta que el mecanismo se acople.
Elegir tu posición
Posición erguida — trabajo concentrado
Utiliza la posición erguida para:
- escribir a máquina
- trabajar con el ratón
- escribir a mano
- tareas que requieren concentración
La espalda debe permanecer completamente apoyada, los hombros relajados y los brazos colocados de forma cómoda con respecto al escritorio.
Posición parcialmente reclinada — llamadas y trabajo relajado
Una posición moderadamente reclinada resulta útil para:
- llamadas telefónicas y videollamadas
- leer
- revisar documentos
- ver presentaciones
- trabajo con el ordenador menos intenso
Abrir el ángulo entre el torso y los muslos supone un cambio cómodo respecto a la sentada erguida, mientras el respaldo sigue apoyando la columna.
Posición totalmente reclinada — descanso y reflexión
Utiliza la posición totalmente reclinada junto con el reposapiés extendido cuando quieras:
- tomar un breve descanso
- hacer una llamada más larga
- escuchar una presentación
- reflexionar sobre un problema
- relajarte un momento entre tareas
Con las piernas apoyadas, el peso del cuerpo se reparte entre el asiento, el respaldo, el reposacabezas y el reposapiés, en lugar de concentrarse principalmente en el asiento. Así se logra una postura relajada y abierta, inspirada en las posiciones de gravedad cero que ofrecen algunos coches de gama alta.
No se trata de una posición de gravedad cero médica, pero constituye una forma excelente de cambiar de postura, aliviar la presión de tus puntos de apoyo habituales y dar un breve respiro a los músculos posturales.
Sigue en movimiento
Utiliza las distintas posiciones a lo largo del día en lugar de buscar un único ajuste permanente:
- trabaja erguido
- reclínate ligeramente durante las llamadas o la lectura
- reclínate del todo con el reposapiés durante un breve descanso
- de vez en cuando deja el mecanismo desbloqueado y permite que la silla acompañe tu movimiento
La mejor postura ergonómica suele ser la siguiente.
5. Ajustar la tensión de reclinación
La tensión de reclinación determina cuánta fuerza hace falta para inclinar el respaldo hacia atrás. Debe ajustarse a tu peso corporal y al movimiento que prefieras.
- Los usuarios más ligeros suelen necesitar una tensión más baja.
- Los usuarios más pesados suelen necesitar una tensión más alta.
El ajuste correcto te permite controlar el movimiento de reclinación con comodidad. El respaldo no debe caer hacia atrás con demasiada facilidad ni obligarte a forzar para vencerlo.
Ajustar la tensión
La rueda de ajuste de tensión se encuentra debajo del asiento.
- Gira la rueda repetidamente en un sentido para modificar la resistencia.
- Da aproximadamente 10–15 vueltas completas.
- Recuéstate y prueba el movimiento de reclinación.
- Sigue girando en el mismo sentido si necesitas más ajuste.
- Si la resistencia cambia en el sentido equivocado, gira la rueda en sentido contrario.
El mecanismo requiere bastantes vueltas, por lo que unas pocas quizá no produzcan una diferencia apreciable.
Encontrar la tensión correcta
El ajuste es correcto cuando:
- puedes empezar a reclinarte ejerciendo una presión moderada con la espalda
- el respaldo se mueve de forma suave y predecible
- mantienes el control durante todo el movimiento
- no tienes la sensación de caer hacia atrás
- no necesitas empujar con fuerza para que el respaldo se mueva
Prueba la silla cada 10–15 vueltas y sigue ajustando hasta que el movimiento te resulte naturalmente equilibrado para tu cuerpo.
6. Usar el reposapiés
El reposapiés está pensado principalmente para usarse con el respaldo en su posición totalmente reclinada. Apoyar las piernas reparte el peso del cuerpo de forma más uniforme entre el asiento, el respaldo, el reposacabezas y el reposapiés, y crea una posición cómoda para breves periodos de descanso.
Extender el reposapiés
- Alcanza la parte delantera del asiento por debajo.
- Extrae por completo el conjunto del reposapiés de debajo de la silla.
- Sujeta la plataforma de apoyo de malla.
- Gira la plataforma hacia arriba.
- Detente cuando alcance la posición que prefieras.
Oirás varios clics a medida que la plataforma se mueve. El reposapiés se puede bloquear en dos posiciones:
- La posición 1 ofrece un apoyo moderado para las piernas.
- La posición 2 extiende el apoyo por completo y, por lo general, será el ajuste más cómodo.
Uso recomendado
Utiliza el reposapiés junto con el respaldo totalmente reclinado cuando quieras:
- tomar un breve descanso
- hacer una llamada relajada
- ver o escuchar una presentación
- cambiar un momento la forma en que se apoya tu cuerpo
Las piernas deben reposar cómodamente sobre la plataforma de malla, sin presión excesiva detrás de las rodillas ni bajo los muslos.
Recoger el reposapiés
- Retira los pies de la plataforma.
- Gira la plataforma de malla del todo hacia arriba.
- Al alcanzar su posición más alta se liberará el mecanismo de bloqueo.
- Pliega la plataforma hacia abajo.
- Desliza el conjunto completo del reposapiés bajo el asiento.
Asegúrate de que la plataforma esté completamente plegada antes de deslizar el reposapiés de nuevo bajo la silla.
7. Ajustar los reposabrazos
La Ergo One incorpora reposabrazos multidireccionales que se pueden ajustar para adaptarse a distintos tipos de cuerpo, configuraciones de escritorio y actividades.
Los reposabrazos se pueden ajustar de cuatro maneras:
- hacia arriba y hacia abajo
- hacia delante y hacia atrás
- hacia dentro y hacia fuera
- girándolos a izquierda y derecha
Además, acompañan el movimiento del mecanismo de reclinación, lo que ayuda a mantener el apoyo de los antebrazos cuando te inclinas hacia atrás.
Ajustar la altura
El botón de ajuste de altura se encuentra en la parte exterior del reposabrazos, debajo de la almohadilla.
- Mantén pulsado el botón.
- Mueve el reposabrazos hacia arriba o hacia abajo.
- Suelta el botón para bloquearlo a la altura deseada.
Ajustar la almohadilla del reposabrazos
Sujeta la almohadilla y muévela hasta la posición que necesites. Puedes:
- deslizarla hacia delante o hacia atrás
- deslizarla hacia dentro o hacia fuera
- girarla a la izquierda o a la derecha
Estos ajustes permiten que la almohadilla apoye el antebrazo mientras mantienes la mano cómodamente alineada con el teclado, el ratón u otra superficie de trabajo.
Encontrar la altura correcta
Ajusta los reposabrazos de modo que los antebrazos reposen ligeramente sobre ellos mientras los hombros permanecen relajados.
Como orientación general:
- mantén los codos cerca del cuerpo
- conserva un ángulo del codo de aproximadamente 90–110 grados
- mantén las muñecas rectas y alineadas con los antebrazos
- coloca las almohadillas más o menos a la altura de la superficie del escritorio, o ligeramente por debajo
Si los reposabrazos están demasiado altos, empujarán los hombros hacia arriba. Si están demasiado bajos, los brazos quedarán colgando sin apoyo, lo que podría hacer que te inclines hacia delante o hacia un lado.
Las almohadillas deben apoyar la parte más blanda de los antebrazos, en lugar de presionar directamente sobre la punta de los codos.
Ajustar los reposabrazos según la tarea
No existe una única posición de los reposabrazos que sirva para todas las actividades. Ajústalos en función de lo que estés haciendo:
- Escribir a máquina: mantén las almohadillas relativamente cerca del cuerpo, con los antebrazos orientados hacia el teclado.
- Usar el ratón: desplaza ligeramente hacia delante la almohadilla correspondiente o gírala hacia el ratón para no tener que estirar el brazo.
- Escribir o dibujar: baja los reposabrazos o sepáralos hacia fuera si necesitas más libertad de movimiento.
- Leer o hacer llamadas: coloca las almohadillas donde tus brazos se sientan apoyados de forma natural.
- Reclinarte: deja que los reposabrazos acompañen el movimiento de la silla y apoyen los antebrazos en la posición relajada.
El ajuste correcto debe apoyar los brazos sin levantar los hombros, sin limitar el movimiento y sin impedir que te acerques lo suficiente al escritorio.


























