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sillas-ergonómicas

Guía de ajuste del Ergo Milano Pro – con vídeos útiles

Enhorabuena por elegir Ergo Milano Pro. Has elegido una silla diseñada para ofrecer auténtico confort durante toda la jornada, con reposacabezas, respaldo, asiento, reposabrazos y mecanismo de reclinación ampliamente regulables. Esta guía te ayudará a ajustar correctamente cada elemento para que la silla se adapte a tu cuerpo y a tu forma de trabajar.

1. Ajuste del reposacabezas

El reposacabezas de Ergo Milano Pro puede ajustarse en tres dimensiones:

  • altura — hacia arriba y hacia abajo
  • profundidad — hacia delante y hacia atrás
  • ángulo de inclinación

Ajuste de la altura

Colócate detrás de la silla y sujeta el reposacabezas con ambas manos. Tira de él hacia arriba hasta alcanzar la altura deseada. Al moverlo oirás varios clics; cada uno indica una posición de bloqueo.

Para bajar el reposacabezas, llévalo primero hasta la posición más alta. Así se libera el mecanismo de ajuste y puedes deslizarlo hacia abajo. Después, vuelve a subirlo hasta la altura que necesites.

Ajuste de la profundidad

Colócate detrás de la silla, apoya ambos pulgares en la parte posterior del reposacabezas y empújalo hacia delante. Oirás varios clics; cada uno bloquea el reposacabezas en la siguiente posición.

Para desplazarlo hacia atrás, empújalo primero hasta el tope delantero. El mecanismo se liberará y permitirá que el reposacabezas vuelva a la posición más retrasada. Si necesitas una posición intermedia, empújalo de nuevo hacia delante.

Ajuste del ángulo

Sujeta el reposacabezas con ambas manos e inclínalo hasta que se adapte cómodamente a la forma de tu cabeza y a la parte superior del cuello.

El reposacabezas debe sostener la base del cráneo y la zona superior del cuello sin empujar la cabeza hacia delante. La cabeza debe mantenerse equilibrada de forma natural sobre los hombros.

2. Ajuste de la altura del respaldo

El respaldo dispone de nueve posiciones de altura para situar el soporte lumbar en el nivel adecuado para tu cuerpo.

Subir el respaldo

  1. Colócate detrás de la silla.
  2. Sujeta firmemente ambos lados del bastidor de aluminio.
  3. Tira de los dos lados hacia arriba al mismo tiempo y de manera uniforme.
  4. Detente en la posición deseada.

Al mover el respaldo oirás varios clics. Cada uno indica una posición de bloqueo. El respaldo puede bloquearse en 9 posiciones.

Bajar el respaldo

  1. Sube el respaldo hasta la posición más alta.
  2. El mecanismo de ajuste se desbloqueará.
  3. Desliza el respaldo hacia abajo hasta la posición más baja.
  4. Vuelve a subirlo hasta alcanzar la altura que prefieras.

Si un lado del respaldo se queda atascado

Si un lado se mueve y el otro permanece bloqueado:

  1. Sujeta ambos lados del bastidor de aluminio.
  2. Tira de los dos lados hacia arriba de manera uniforme hasta llegar al tope.
  3. El mecanismo se reiniciará y quedará desbloqueado.
  4. Desliza todo el respaldo hacia abajo.
  5. Vuelve a subirlo hasta la posición deseada.

Cómo encontrar la posición correcta

El soporte lumbar debe seguir la curvatura natural hacia dentro de la zona baja de la espalda. No debe presionar la pelvis ni quedar demasiado alto, en la zona media de la espalda.

3. Ajuste del asiento

El asiento puede ajustarse de tres formas:

  • altura
  • profundidad
  • inclinación

Ajuste de la altura del asiento

En el lado derecho del asiento encontrarás dos mandos:

  • el primero es la manivela de ajuste de la tensión,
  • el segundo es la palanca de regulación de la altura del asiento.

Tira de la segunda palanca hacia arriba para accionar el pistón de gas.

Subir el asiento

  1. Inclínate hacia delante para descargar parte de tu peso del asiento.
  2. Tira hacia arriba de la palanca de regulación de altura.
  3. Deja que el pistón de gas eleve el asiento.
  4. Suelta la palanca al alcanzar la altura deseada.

Bajar el asiento

  1. Permanece sentado y mantén el peso sobre el asiento.
  2. Tira hacia arriba de la palanca de regulación de altura.
  3. El asiento bajará por el efecto de tu peso.
  4. Suelta la palanca al alcanzar la altura deseada.

Cómo encontrar la altura correcta. Apoya toda la planta de los pies en el suelo y mantén las rodillas flexionadas aproximadamente a 90 grados. Los muslos deben quedar más o menos paralelos al suelo.

Si al adaptar la silla a la altura del escritorio los pies quedan sin apoyo, utiliza un reposapiés independiente en lugar de bajar la silla y adoptar una postura incorrecta ante la mesa.

Ajuste de la profundidad del asiento

La palanca de ajuste de la profundidad se encuentra debajo del asiento, en el lado derecho. Está marcada con una flecha.

Desplazar el asiento hacia delante o hacia atrás

  1. Permanece sentado y lleva la mano por debajo del lado derecho del asiento.
  2. Tira hacia arriba de la palanca marcada con una flecha.
  3. Sin soltar la palanca, desliza el asiento hacia delante o hacia atrás.
  4. Suelta la palanca para bloquear el asiento en esa posición.

Cómo encontrar la profundidad correcta del asiento. Siéntate con la espalda completamente apoyada en el respaldo. Ajusta el asiento de modo que queden unos 3–5 cm —aproximadamente dos o tres dedos— entre su borde delantero y la parte posterior de las rodillas.

El asiento debe sostener la mayor parte de los muslos sin presionar la zona posterior de las rodillas. Si el borde toca las pantorrillas o dificulta la circulación, desplaza el asiento hacia atrás. Si una parte excesiva de los muslos queda sin apoyo, muévelo hacia delante.

Ajuste de la inclinación del asiento

El ajuste de la inclinación es una función avanzada que permite afinar la distribución de la presión y mantener la pelvis en una posición cómoda. Regula primero la altura y la profundidad del asiento; modifica la inclinación únicamente si necesitas una corrección adicional.

Cambiar la inclinación del asiento

  1. Lleva la mano por debajo del asiento, en el lado derecho.
  2. Localiza la palanca situada en la parte más posterior.
  3. Gira la palanca para desbloquear el mecanismo de inclinación del asiento.
  4. Sube o baja la parte delantera del asiento hasta la posición deseada.
  5. Vuelve a girar la palanca para bloquear firmemente el asiento.

Cómo encontrar la inclinación correcta. Para la mayoría de las personas, una posición neutra o casi horizontal es el mejor punto de partida.

  • Baja ligeramente la parte delantera si notas demasiada presión bajo los muslos o prefieres un ángulo de cadera más abierto.
  • Sube ligeramente la parte delantera si buscas más apoyo bajo los muslos y no notas presión detrás de las rodillas.

El ajuste debe ser sutil. El asiento debe repartir tu peso de manera uniforme, sin presionar la parte posterior de los muslos, limitar el movimiento ni hacer que te deslices hacia delante.

Una ligera inclinación hacia delante también puede favorecer una postura sentada más activa al abrir el ángulo entre el tronco y los muslos. Sin embargo, si notas que te deslizas o pierdes contacto con el respaldo, acerca el asiento de nuevo a la posición neutra.

4. Uso del mecanismo de reclinación

Ergo Milano Pro incorpora un avanzado mecanismo sincronizado Donati. Al reclinarte, el respaldo y el asiento se mueven de forma coordinada, aunque con ángulos distintos. Así, tu cuerpo permanece apoyado durante todo el movimiento y conserva una postura cómoda, en lugar de inclinarse hacia atrás junto con toda la silla.

El respaldo puede bloquearse en tres posiciones:

  • vertical, para trabajar con máxima concentración,
  • parcialmente reclinada, para tareas relajadas o conversaciones,
  • completamente reclinada, para descansar.

Desbloquear el respaldo

La palanca que controla la reclinación se encuentra debajo del asiento, en el lado izquierdo.

  1. Lleva la mano por debajo del lado izquierdo del asiento.
  2. Empuja la palanca hacia abajo.
  3. Reclínate para activar el movimiento basculante.

Cuando la palanca está abajo, el respaldo permanece desbloqueado y acompaña tus movimientos.

Bloquear el respaldo

  1. Reclínate hasta llegar a una de las tres posiciones de bloqueo.
  2. Sube la palanca izquierda.
  3. Desplaza suavemente tu peso hasta que el mecanismo encaje y quede bloqueado.

El respaldo puede bloquearse en posición vertical, parcialmente reclinada o completamente reclinada.

Uso de la posición completamente reclinada

En la posición de máxima reclinación puedes extender el reposapiés y apoyar todo el cuerpo. El resultado es una postura abierta y relajada, similar en concepto a las posiciones de «gravedad cero» que ofrecen algunos automóviles de alta gama.

Esta posición:

  • distribuye el peso del cuerpo sobre una superficie de apoyo mayor,
  • reduce la presión continua sobre las piernas y la zona lumbar,
  • permite relajar la musculatura postural,
  • ofrece una postura cómoda para una breve pausa.

No se trata de una posición médica de gravedad cero, pero puede proporcionar un agradable alivio después de permanecer mucho tiempo sentado en posición vertical.

Uso recomendado

Utiliza la posición vertical para trabajar con concentración ante el escritorio y la posición parcialmente reclinada para leer, hablar por teléfono o realizar tareas menos exigentes. La posición completamente reclinada con el reposapiés está pensada principalmente para breves periodos de descanso.

Cambiar de postura con frecuencia suele ser más beneficioso que intentar mantener una única posición sentada «perfecta» durante todo el día.

5. Ajuste de la tensión de reclinación del respaldo

La tensión de reclinación determina cuánta fuerza debes ejercer para inclinar el respaldo hacia atrás. Ajustarla correctamente es importante porque la altura, la constitución y el peso de cada persona generan una presión diferente sobre el respaldo.

  • Si la tensión es demasiado baja, el respaldo puede ceder con excesiva facilidad y producir sensación de caída.
  • Si la tensión es demasiado alta, reclinarse exigirá demasiada fuerza o incluso puede parecer imposible.

Un ajuste correcto debe permitirte reclinarte con suavidad y mantener el control del movimiento en todo momento.

Localizar la manivela de ajuste

El mando de la tensión de reclinación es la pequeña manivela plegable situada debajo del asiento, en el lado derecho.

Aumentar o reducir la tensión

  1. Despliega la empuñadura de la manivela.
  2. Gírala repetidamente en la dirección adecuada.
  3. Reclínate para comprobar el nuevo ajuste.
  4. Sigue ajustándola hasta que el respaldo acompañe cómodamente tus movimientos.

Puede que tengas que dar bastantes vueltas completas antes de notar una diferencia apreciable en la tensión. ¡Sigue girando!

Cómo encontrar la tensión correcta

Como norma general:

  • las personas de mayor peso suelen necesitar más tensión,
  • las personas de menor peso suelen necesitar menos tensión.

Un buen ajuste permite iniciar la reclinación ejerciendo una presión moderada con la espalda y evita que el respaldo caiga bruscamente hacia atrás. Debes poder pasar con fluidez de la posición vertical a la reclinada, sin luchar contra el mecanismo ni sentir que te falta apoyo.

Ajusta la tensión poco a poco y pruébala cada 10–15 vueltas. El objetivo no es lograr la máxima resistencia, sino un movimiento equilibrado y adaptado a tu cuerpo.

6. Uso del reposapiés

El reposapiés resulta especialmente útil cuando el respaldo está completamente reclinado. Apoyar las piernas ayuda a repartir el peso corporal sobre una superficie mayor, reduce la presión bajo los muslos y proporciona una postura más cómoda durante breves periodos de descanso.

Extender el reposapiés

  1. Mientras permaneces sentado, separa los pies para dejar espacio delante de la silla.
  2. Lleva la mano por debajo de la parte delantera del asiento.
  3. Extrae por completo el conjunto del reposapiés hacia delante.
  4. Sujeta la plataforma de malla y gírala hacia arriba.
  5. Detente al alcanzar el ángulo deseado.

Al mover la plataforma oirás varios clics. Cada uno corresponde a una posición de bloqueo, aunque la extensión máxima suele ofrecer el apoyo más cómodo para las piernas.

Guardar el reposapiés

  1. Retira los pies del reposapiés.
  2. Gira la plataforma de malla completamente hacia arriba.
  3. Al llegar a la posición más alta se liberará el mecanismo de bloqueo.
  4. Abate la plataforma de nuevo hacia abajo.
  5. Desliza todo el conjunto del reposapiés debajo del asiento.

Asegúrate de que el reposapiés esté completamente plegado antes de introducirlo debajo de la silla.

Uso recomendado

Utiliza el reposapiés junto con el respaldo completamente reclinado cuando hagas una breve pausa. Las piernas deben quedar apoyadas sin una presión excesiva bajo los muslos ni detrás de las rodillas.

El reposapiés está pensado para relajarte, no como apoyo permanente de las piernas mientras trabajas erguido ante el escritorio. En una postura de trabajo vertical, mantén toda la planta de los pies sobre el suelo o utiliza un reposapiés ergonómico independiente si no llegas cómodamente.

7. Ajuste de los reposabrazos

Los reposabrazos pueden ajustarse en varias direcciones:

  • hacia arriba y hacia abajo,
  • hacia delante y hacia atrás,
  • hacia dentro y hacia fuera,
  • con giro a izquierda y derecha.

También se mueven junto con el mecanismo sincronizado, lo que ayuda a mantener los brazos apoyados cuando reclinas el respaldo.

Subir los reposabrazos

  1. Sujeta la almohadilla del reposabrazos.
  2. Tira de ella hacia arriba.
  3. Detente a la altura deseada.

Al mover el reposabrazos oirás varios clics. Cada uno corresponde a una posición de bloqueo.

Bajar los reposabrazos

  1. Sube el reposabrazos hasta la posición más alta.
  2. Así se liberará el mecanismo de regulación de altura.
  3. Baja por completo el reposabrazos.
  4. Vuelve a subirlo hasta la posición deseada.

Ajuste de las almohadillas de los reposabrazos

Sujeta la almohadilla y colócala en una posición que sostenga cómodamente el antebrazo. La almohadilla puede:

  • desplazarse hacia delante o hacia atrás,
  • desplazarse hacia dentro o hacia fuera,
  • girar a izquierda o derecha.

Estos ajustes permiten adaptar los reposabrazos a distintas actividades, como escribir con el teclado, usar el ratón, leer o relajarte.

Cómo encontrar la altura correcta de los reposabrazos

Ajusta los reposabrazos para que los antebrazos descansen suavemente sobre ellos y los hombros permanezcan relajados. Como orientación general:

  • mantén los codos cerca del cuerpo,
  • forma un ángulo aproximado de 90–110 grados en los codos,
  • mantén las muñecas rectas, en una posición neutra,
  • al escribir o usar el ratón, coloca los reposabrazos aproximadamente a la altura de la superficie del escritorio.

Si los reposabrazos están demasiado altos, empujarán los hombros hacia arriba. Si están demasiado bajos, es posible que te inclines hacia un lado o dejes caer los hombros y los brazos sin apoyo.

Las almohadillas deben sostener los antebrazos sin presionar directamente la punta de los codos. También deben permitirte acercarte lo suficiente al escritorio sin que los reposabrazos golpeen su borde.

Movimiento de los reposabrazos al reclinarse

Los reposabrazos acompañan el movimiento del mecanismo sincronizado. De este modo, los antebrazos conservan el apoyo al pasar de la posición vertical a una posición parcial o completamente reclinada.

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